Las estrellas y la osa de Madrid

Por | 23 mayo, 2014 | 0 comentarios

Escudo de Madrid, en la Fuente de la Alcachofa del Retiro

Lo vemos en los letreros de las calles, en documentos históricos y todavía pervive en algunas casas antiguas… el Escudo de Madrid encierra sus propios enigmas, sus propios símbolos e historias. ¿Quieres conocerlas?

1) La osa

“De plata, una osa, de sable…”

El oso fue el primero en llegar al blasón madrileño, donde ha permanecido en todas sus versiones. Se sabe que ya en el año 1212, en que tuvo lugar la batalla de Las Navas de Tolosa, las tropas enviadas por el Concejo de Madrid con Diego López II de Haro, señor de Vicaya, llevaron una enseña de un “oso prieto en campo de plata”.

Nunca hubo constancia histórica del género del animal, que hasta hace unos años se dio por oso y no osa. Sin embargo, en las últimas décadas, se ha reivindicado que el sexo del animal es femenino y es comúnmente aceptado así en la actualidad.

2) El madroño

“…apoyada en un madroño de sinople o natural frutado de gules”

En las primeras crónicas que existen de un escudo madrileño, la osa siempre aparecía pasante. Es decir, pastando tranquilamente en el prado, sin levantar el cuerpo, o como mucho caminando.

Al parecer, esta modificación corresponde a un hecho histórico que quedó documentado. A principios del siglo XIII se abrió un pleito entre la Villa de Madrid y el Cabildo eclesiástico a cuenta de quién tenía derecho a disfrutar y explotar económicamente ciertos montes de los alrededores de la ciudad.

Tras veinte años de fuertes desavenencias, finalmente en 1222 ambas partes acordaron que el concejo disfrutaría todos los pies de árbol y la caza, dejando los pastos a la clerecía. Para dejar constancia de dichos términos, se acordó modificar los escudos: el de la villa añadiría un árbol con el animal comiendo de él, y el del cabildo lo mostraría en cambio paciendo en unos pastos.

3) Las estrellas

“Bordura de azur cargada de siete estrellas de plata”

Siete estrellas de ocho puntas como las que conforman la constelación Ursa Major, la Osa Mayor, también conocida como el Carro. El fondo azul (azur, como se denomina a este color en heráldica) emula el del firmamento de Madrid, que es célebre por sus cielos despejados.

Se cree que las estrellas fueron añadidas hacia el siglo XVI, y su significado más probable es el de la constelación, que concuerda con la presencia del animal, aunque algunos afirman que representan los siete grandes castillos que rodeaban la ciudad.

La presencia de las estrellas nos recuerda también a uno de los primeros madrileños ilustres, Maslama al-Mayriti, un conocido astrónomo y sabio hispanoárabe que nació en Madrid en el siglo X.

El Atlético de Madrid, uno de los principales equipos de fútbol de la ciudad, lleva también una “bordura de azur con siete estrellas de plata” de forma triangular en torno a un oso y un madroño como los del escudo de Madrid.

4) La corona real

“Al timbre, corona real abierta.”

En tiempos de Carlos V, el rey enfermó de fiebres y hubo de estar postrado en cama. Agradecido por los cuidados recibidos, ofreció a los representantes de Madrid una distinción real.

Sin embargo, éstos respondieron al rey que cualquier privilegio que quisiera otorgarles lo destinase a la ciudad. Así pues, Carlos V decidió concederle a la villa el privilegio de llevar la corona real en su escudo.

El oso y el madroño son el gran símbolo de la ciudad de Madrid y su principal representación en el paisaje urbano madrileño la encontramos en una estatua situada a unos pasos de nuestro hotel de la Puerta del Sol, en la entrada de la plaza por la calle de Alcalá- donde hace apenas unos años fue trasladada su estatua desde su ubicación anterior en la entrada de la calle del Carmen-. Es un punto de encuentro habitual de los madrileños y, si te alojas con nosotros, formará parte imprescindible de tus recuerdos de Madrid.

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